miércoles, 9 de noviembre de 2016

ELPOETA TONECO

EL POETA TONECO

De ella guardaba imperecedero recuerdo. Alta, de cabellos castaños, delgada, de ojos verdes y noble semblante.
Su amor por ella era intenso. Fue su numen para escribir los más bellos y desgarradores poemas.
¿Cómo iba a olvidar a aquella joven  hermosa, tímida, suave y amable, si por ella se volvió poeta?
 Ese día  que la vio por última vez, caía el sol y las calles empedradas se lo bebían, y los árboles parecían gigantes vegetarianos.

-¿Cómo te va?

Sus labios no profirieron ni el más leve acento. Su triste mirada se lo dijo todo. Y se despidieron con un apretón de manos.

-Que Dios te bendiga,  fue lo último que le dijo.

 Definitivamente, nunca cicatrizó la herida.            
Aquel suceso  lo conmocionó profundamente, y fue a cortarse la vida.


Transcurrió el tiempo y ya jamás se supo más de él. 




FUENTE: RELATOS TONECOS
Elder Exvedi Morales Mérida
Guatemala, 1997


No hay comentarios:

Publicar un comentario