miércoles, 9 de noviembre de 2016

LA VEREDA


LA VEREDA

Era una noche de noviembre.        
El silencio invadió su rancho. Las lágrimas nublaron sus ojos. 
Cuando volvió a pasar la mirada sobre la vereda, su alma se llenó de más amargura. Imploró entre lágrimas volviera y la vereda continuaba silente y triste.
Desde que descubrió su ausencia, en su alma no había sosiego.  
Durante muchos años la esperó y primero desapareció la vereda y de ella, nunca supo más.







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