miércoles, 9 de noviembre de 2016

MI ABUELO

                                                                     MI ABUELO

                                                     A mi abuelo Juan Mérida  Rodríguez

24 junio de  1997.



En sus arrugas  estaba esculpida la historia de mi pueblo. En sus cabellos, la nieve se había alojado.  Sus pasos eran lentos, lentos como la agonía  de los siglos.

Conmovedores relatos brotaban de sus labios.

El sonoro canto  de las aves inundaba a San José El Tablón, retazo poético de San Antonio Huista, donde esperó la consumación de su existencia.

 En su infinita soledad conversaba con Dios y pronunciaba   unas palabras  ininteligibles.
Yo lo observaba detrás de un mangal. 

Me deleitaba con su  compañía.  Un día me marché.  Me volví errante. Recorrí  el mundo pregonando mi arte.
En la lejanía, charlaba  con mis recuerdos para sentirlo cerca, muy cerca.  Se han desgranado los años de la mazorca de la vida, y he retornado. He vuelto. He renacido. He regresado a casa.
Todo ha cambiado, menos mi abuelo. Los ranchitos se han convertido en ceniza. Los caminos estrechos han engordado. Los niños ahora   son grandes. Mi abuelo sigue ahí, como una titánica montaña, como un árbol  sonoro de hormigo, como un nahual, como una fuente de sabiduría y de amor.

 



FUENTE: RELATOS TONECOS
Elder Exvedi Morales Mérida
Guatemala, 1997



No hay comentarios:

Publicar un comentario